SUMISA INFILTRADA – LA CENA
CAPÍTULO 4: LA CENA Bajamos la escalera mientras me comentaba que íbamos hacer algo de cenar juntas. —Y te enseño la distribución de los utensilios de la cocina, también voy a enseñarte el cuarto de la limpieza para que te ubiques en tu territorio puta. Llegamos a la cocina que tenía una gran
SUMISA INFILTRADA – LA LLEGADA
CAPÍTULO 3: LA LLEGADA La casa de mi Señora se encuentra a las afueras de la ciudad, en pocos minutos llegamos a un portón de hierro negro, el coche nos dejó en la puerta y el conductor se bajó del vehículo y nos abrió el maletero para poder sacar las bolsas
SUMISA INFILTRADA – DE COMPRAS
CAPÍTULO 2: DE COMPRAS Una vez en la calle, mi Señora me dijo que íbamos a hacer algunas compras, caminando por una calle las dos cogidas de la mano y fumando. Me soltó un momento la mano y sacó el móvil de su bolso, abrió una aplicación y empecé a sentir
LA CENA (II)
Me dirigí a la cocina y el resto me siguió. Había dos bandejas con entremeses, masud rápidamente cogió una y yo la otra y las llevamos a la mesa, depositándolas sobre ella para que los Señores fuesen sirviéndose según su gusto. masud se dirigió de nuevo hacia la cocina y cogió
LA CENA (I)
Llevaba unos seis meses trabajando en casa de Raquel y el balance no podía ser más positivo; económicamente nunca había estado mejor, tenía dinero para costearme, no solo todas mis necesidades, también para mis caprichos que generalmente eran de ropa y zapatos. Mi relación con Raquel no podía ser mejor, entre
SUELAS ROJAS XI
SUELAS ROJAS (Parte XI) Las dos semanas siguientes pasaron sin grandes novedades, salvo que Dionisia era cada vez más abusiva con él. Le exigía servicio para sus pies cada vez más a menudo, al tiempo que el uso de cachetadas, fusta y descargas eléctricas para apurar o corregir sus tareas domésticas
SUELAS ROJAS V y VI
SUELAS ROJAS (Parte V) Se despertó y ya no sabía que pensar. Preparó todo y se fue al trabajo