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CREANDO UN(A) ESCLAV@ PIETICHISTA

Dentro de la enorme variedad de fetiches que existen uno de los más extendidos es el llamado fetiche de pies o podofilia. Conmemorando el Día Internacional del Fetichismo les presento una pequeña guía sobre como introducir a tu pareja o sumis@/esclav@ en este fetiche y convertirlo en parte de vuestros juegos. Esta es la guía de como crear un/a esclavo/a pietichista en 7 sencillos pasos. (Nota importante: no os olvidéis de consensuar previamente, recordad que para introducir a vuestr@ compañer@ en un fetiche nuevo él/ella debe haberos manifestado claramente su curiosidad y/o interés por probarlo. Nunca debéis forzar a alguien a compartir vuestros fetiches si estos suponen un límite para la otra persona o le resultan desagradables).

Paso 1: Iniciación

Pedirle que te haga un masaje de pies es una forma sencilla y discreta de comenzar su entrenamiento.

Él/Ella no pensará que esta pasando nada inusual, y ello te hará sentir como una princesa/príncipe mimada/o.

No pasa nada si estás nerviosa/o al principio, ya que es la primera vez que le pides tal cosa, pero cuando veas lo gratificante y relajante que es sentir tus pies siendo frotados seguro que te calmas.

De la misma forma para tu pareja darte un masaje de pies mientras ve lo mucho que lo disfrutas le hará sentir que es el/la mejor novio/a del mundo. Cuidate de alimentar este sentimiento suyo diciéndole lo rico que se siente, y asegurarle de que está haciendo un buen trabajo.

Lo ideal es que consigas llegar a un punto en el que él/ella adore masajear tus pies y que lo haga con mucho gusto sin que te sea necesario pedírselo. Él/Ella se sentirá bien haciéndote sentir bien, y tu habrás dado tu primer paso para crear tu propio/a esclavo/a adorador/a de pies, sin que tu pareja sospeche siquiera de que nada está pasando.

Cuando él/ella disfrute los masajes tanto como tu, puedes considerar el pasar al siguiente paso.

Paso 2: Sexualízalo

Ahora que tu pareja ha comenzado a familiarizarse con tus pies, es la hora de convertirlo en algo  sexual. Esto es algo fácil de conseguir con los chicos, ya que piensan con sus pollas, por lo que si puedes conseguir que asocie los pies con el sexo él hará el trabajo duro por ti con sus propias fantasías e imaginación. Una chica necesitará quizás que le des ayuda en este sentido.

Un día di a tu pareja que quieres probar algo nuevo, y que es una sorpresa. Usa un suave par de calcetines o aplica lubricante sobre tus pies descalzos y mastúrbalo/a con ellos. Convierte la ocasión en algo especial, y asegurate de que él/ella realmente lo disfruta. Cuando tu pareja se corra intenta que lo haga sobre tus pies, y deja que lo vea.

Más tarde, cuéntale lo caliente que piensas que ha sido, lo que has adorado la sensación de su polla/coño en tus pies, y como eso te ha puesto tan cachondo/a que después de eso solo querías follártelo/a.

Masturba a tu pareja con los pies así ocasionalmente, no tan frecuentemente como para que se vuelva un hábito, solo lo suficiente como para hacer que quiera más. Poco a poco tus pies se convertirán en un fetiche para él/ella, tanto si los utilizas para darle placer como si no. Aquí comienza la parte divertida.

Paso 3: Asociar

Para este paso es posible que quieras esperar hasta un acontecimiento especial que implique comer chocolate, como Navidad o el Día de San Valentín, pero puedes también elegir hacerlo en un día normal. Dependiendo de lo bien que hayas condicionado a tu pareja con la sexualización de tus pies hasta este punto, no deberías necesitar una excusa para lanzarte al ataque, probablemente el/ella ya este obsesionado/a con tus pies en su subconsciente.

Sin embargo, debes estar preparado/a, espera a tu pareja en el dormitorio y dale una sorpresa, que te encuentre desnudo/a y listo/a para la acción, pero con todos tus rincones obscenos cubiertos de dulce, cremoso, delicioso chocolate.

El truco aquí está en poner solo un poco de chocolate en la mayor parte de las zonas erógenas, pero una gran cantidad en tus pies y piernas, amontonándolo, para que a él/ella le tome muchísimo tiempo el quitarlo.

Y, por supuesto, él/ella tendrá que quitarlo todo con su lengua, aunque tu pareja probablemente lo haga sin que se lo tengas que explicar.

Este pequeño truco hará que toque tus pies con su lengua por primera vez, y que este completamente ocupado/a con ello, mientras que la expectativa de lo que vendrá más tarde, sumado a las pasadas experiencias sexuales relacionadas con tus pies (principalmente las masturbaciones) hará que entre automáticamente en un estado frenético de excitación sexual mientras chupa tus pies, que de seguro dejará en él/ella una duradera impresión.

 

Paso 4: Condicionar

Llegados a este punto tu pareja habrá asociado muy claramente tus pies con sus impulsos y necesidades sexuales, o puede que también haya llegado al punto de convertirlos en un fetiche. Por consiguiente, es hora de dejarle claro que tu entiendes su atracción por los pies, que la aceptas y que la incentivas.

Dile que eres consciente de lo mucho que le ponen tus pies. Asegúrate de recalcar todo el tiempo que él/ella los ha tocado con sus manos y boca, incluso puedes decirle que que todo el tiempo habías estado maquinando para conseguir que llegara a ese punto. Entonces ofrécete a dejarle/a besar tu pie mientras el/ella se masturba. Si ves que vacila animale/a a hacerlo. Cuando tu pie esté en su cara y su mano en su polla/coño el/ella se sentirá demasiado bien como para pensar en nada más, y querrá repetirlo una y otra vez.

Cada vez que le hagas masturbarse así tu pareja estará condicionándose cada vez más a si misma para asociar tus pies con su propio placer. Su fetiche se disparará en este punto, por lo que asegúrate de estar ahí para satisfacer sus deseos con tus pies. ¡La mejor parte es que él/ella querrá agradecerte de alguna forma que hagas todo eso por su placer!

Paso 5: Intensificar

A estas alturas habrás entrenado a tu pareja en lo esencial para que disfrute y desee el adorar tus pies. ¡Enhorabuena!

Sin embargo, hasta ahora todo ha girado alrededor de su propio placer, pero ahora… En este punto incrementaremos la intensidad y haremos que todo comience a girar alrededor tuyo y menos alrededor de él/ella.

La próxima vez que tu pareja se arrodille para besar tus pies mientras se masturba dile que pruebe a lamerlos un poco, o a olerlos, o a chuparlos, o a lo que tu quieras.

Puedes decirle que solo quieres ver si puede gustarle hacer algo diferente, o puedes decirle que simplemente piensas que lo vas a disfrutar. De todas formas su propio deseo lo/a llevará a obedecer, y llegados a este punto su obsesión con tus pies le permitirá hacer cualquier cosa que le pidas.

Una vez que hayáis trabajado estas formas más intensas de adoración de pies y que formen parte de vuestra rutina, puedes empezar a pedirle que adore tus pies mientras se masturba, de esta forma tu pareja adorará tus pies cada vez que se lo pidas. Haz que él/ella continúe adorando tus pies largo rato después de que se haya masturbado, o hazle adorarlos largo rato antes de que le permitas comenzar a tocarse.

De esta forma tu pareja interiorizará pronto que la adoración de pies es algo que debe hacer por ti cuando se lo requieras, y que ello no siempre implicará su propio placer.

Paso 6: Humillar

Ahora has conseguido que tu pareja se familiarice con la idea de adorar tus pies por el solo hecho de que se lo ordenes. Es la hora de enseñarle que no todo es diversión y juegos.

Busca una razón para castigar a tu pareja una noche, y usa tus pies para este fin. Hay muchas formas de hacerlo, y todas ellas implicarán que él/ella adorará tus pies de formas que quizás no disfrute demasiado.

Puedes hace que huela tus pies en un día en el que estén especialmente apestosos, o incluso hacer que los lama hasta que los deje limpios si te sientes con inspiración. Esta es una gran oportunidad para usar algunos calcetines o medias sucios que hayas dejado por ahí.

Será una verdadera follada de mente para él/ella estar sufriendo bajo los pies que hasta ahora solo le han dado placer, y le/a acostumbrará a la idea de que puede que no siempre disfrute adorando tus pies, ¡algunas veces él/ella va a detestarlo realmente! A estas alturas tu ostentas oficialmente el control.

Paso 7: Esclavizar

Finalmente puedes dar rienda suelta a tu lado dominante. Ya no tienes que preocuparte de lo que tu pareja quiere ni de darle placer y motivación para animarla a seguir adelante. Él/Ella ha sido completamente consumido/a por su fetiche, y no puede dejar de adorar tus pies ni aunque desee hacerlo.

Él/Ella ha aprendido que no todo gira alrededor de su placer, incluso su propia sexualidad está inexorablemente ligada a tus pies, hasta el punto de que fantasea con ellos todo el tiempo.

Él/Ella ha aprendido que adorar tus pies no es siempre una actividad gratificante, algunas veces no le va a gustar, y eso es precisamente parte del precio que tiene que pagar para que le des permiso para recrearse con ellos.

Lo mejor de todo es que tu pareja ha aprendido a seguir todas tus órdenes, sin importar lo humillantes o degradantes que sean.

Él/Ella lamerá felizmente la suciedad de las plantas de tus pies después de un largo día de trabajo.

Chupará el sudor de entre los dedos de tus pies. Abrirá su boca todo lo que pueda para comprobar cuanto puedes meter tus pies en ella. Todo sin cuestionarte o protestar. Tu pareja es ahora tu esclavo/a pietichista.

 

Ilustración: sleepygimp

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