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BRAT… LA PALABRA CON LA QUE SE ME IDENTIFICA

Cuando descubrí que mí mundo realmente era el BDSM y que mi parte activa era sumisa y no Dominante no sabía cómo catalogarlo…  Hay muchos tipos de sumisión:

– Sum Masoquista: Persona que además de disfrutar y necesitar la entrega de poder, disfruta recibiendo estímulos físicos y/o psicológicos.

– Sum Bondager: Es aquella persona que además de disfrutar de la entrega de poder, disfruta de la inmovilización corporal.

– Sum Rope Bottom: Es la que, aunque por supuesto como todas las demás necesite y disfrute el ceder el control y el poder,  disfruta de la inmovilización corporal exclusivamente mediante ataduras con cuerdas.

– Sum Brat: Es aquella que además de disfrutar de la entrega de poder, disfruta estando bajo un régimen disciplinario. Jugando con las normas, para romperlas intencionalmente y asumir las consecuencias.

– Sum Roleplay: Es aquella que además de disfrutar con la entrega de poder, disfruta de cumplir un rol específico. Ageplay, petplay, diferencia de autoridad (profesor/alumno, jefe/secretaria), cambio de género, etc.

Y un gran etc. de tipos de sumisión. Hay personas a las cuales les gusta y les aporta placer que los humillen, otros que les cuiden, otros el simple hecho de obedecer cualquier orden, algunos como los sádicos más extremados adictos exclusivamente al dolor, otros a los cuales les gusta, pero no pasan la línea aunque tengan inclinaciones sadomasoquistas. Personas que disfrutan y adoran los castigos disciplinarios físicos, otros los psicológicos y a algunos ambos, las inmovilizaciones, suspensiones y demás…

Hay tanta variedad y es tan difícil saber identificarse como tal…

Yo tenía claro algo y es que necesitaba un sometimiento constante en la cama, adoro los castigos disciplinarios físicos, tanto el spanking inglés, como el flogger o la fusta. Cuando me clavan las uñas en el trasero, me marcan con sus dientes, me cogen del cuello o mandíbula… Es un verdadero éxtasis el que siento dentro de mí. Adoro las inmovilizaciones, el dolor y todo lo que acarrea, pero no me sentía identificada plenamente con una sola categoría.

Sabía que no era una sumisa corriente porque, aunque necesite el ser sometida por mí pareja, opongo resistencia, a veces inconscientemente y otras con plena conciencia de mis actos o palabras. Disfruto cuando mi pareja se cabrea por que le he negado el placer que tanto me ha exigido darle y me castiga o más bien me tortura por ello para así conseguir adquirir lo que quería en un principio. Adoro los duelos de poder, el tira y afloja en mi relación tanto dentro del dormitorio como fuera de él, aunque por supuesto, en el lecho él siempre gana la batalla. Cuando me felicita porque me he portado bien o cuando veo su resignación cuando no lo hago, cuando me recompensa o castiga, el éxtasis que sentimos los dos al final… Es simplemente indescriptible.

El día que descubrí que yo era una Sum Brat empecé a comprender los aspectos de mí carácter, de mí vida cotidiana y de la íntima. De esa forma descubrí también el porque me gustaba un patrón de hombres específicos. Todo gracias a un Amo llamado Nexus, creador de la página bdsm información que fue el que hablando conmigo y escuchando mis experiencias supo decirme e iluminarme.

Siempre he dicho que odio las etiquetas, pero esta vez me alegra el poder tener mi forma de ser clara, aunque sea solo en el aspecto de la sumisión, gracias a esa descripción genérica he comprobado que hay muchas personas más con mi carácter. Me sentía un bicho raro y con esto vi que no era tan diferente a los demás.

Escucha a siempre a tu mente, ella te dará razonamiento; sigue a tu corazón, él te dictará a donde tienes que ir; déjate llevar por las olas y las infinitas oportunidades que te da esta bella vida. Encuentra tu luz y sobre todo tu esencia.

Texto y modelo: Sara Schmitt/Walküre

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