EN LA FORTALEZA DE MADAM YO – LAURENT LEBEAU
"La Fortaleza de Madam Yo" Volumen 1, Volumen 2, Volumen 3 y Volumen 4 En un lugar no muy lejano, se financió a una Dominatrix para abrir una prisión especial para delincuentes y criminales sexuales para castigarlos. Estos prisioneros son reducidos a la más dura esclavitud y sufren los peores ultrajes
GUINARQUÍA ILUSTRADA – LAURENT LEBEAU
Un libro de ilustraciones que reúne cerca de 160 dibujos en color de Laurent Lebeau que sirvieron para ilustrar cuentos cortos de Femdom BDSM que él mismo escribió. Disponible en su tienda online: All Products | Nuitdesreines (nightsofthequeens.com)
EL PEQUEÑO TEATRO DE LAS FLAGELANTES – LAURENT LEBEAU
Un sumiso es llamado para unirse a dos dominatrices en un club BDSM reservado exclusivamente para Damas. Estará lejos de imaginar que estas dos Mistress crueles lo involucrarán en un espectáculo. Muy ricamente ilustrado.
POTRO SALVAJE By BLACKVELVET
Blackpony era el más desafiante de los subs de la hacienda, el preferido para divertir a las Damas, que se complacen viéndole en el cepo y recibiendo los golpes de látigo que caen uno tras otro sobre su espalda sin que apenas emita un gemido más alto que el anterior.
JUICIO DE FALTAS By BLACKVELVET
La audiencia tuvo lugar en la sala más grande de los juzgados. Como es obligatorio por ley, el acusado debe estar presente, por lo que se le lleva amordazado y encadenado, escoltado por tres guardias. La fiscal hace su alegato fiscal vestida de uniforme, mientras la juez termina de revisar
EL BRIEFING By BLACKVELVET
Lady Cho realiza la asignación de tareas a los sumisos de la mansión. Cada mañana, desde el sofá, con la línea en formación de los 'domésticos' frente a ella, emplazados de rodillas con la cabeza en señal de sumisión, escuchando pacientemente las instrucciones que se les da para realizar bajo
LA LLAMADA By BLACKVELVET
Gina es una mujer de negocios en el BDSM. Reunida con una de sus Dóminas en su despacho atiende una llamada mientras su sumiso esclavo le pule los tacones de aguja con la lengua, encadenado por el cuello bajo la mesa. La Dómina lo observa con sádico disfrute mientras estira