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LA TRANSFORMACIÓN EN SISSY SLUT (I)

PRIMERA PARTE 

 

Siempre me consideré un hombre normal, nunca llegué a destacar en lo atlético o intelectual, pero yo era feliz, por eso mi vida en el ámbito laboral no fue muy diferente a la académica, unos cuantos trabajos comunes, donde adquirí experiencia en autoservicios y trabajo administrativo, para finalmente terminar con un tranquilo puesto de oficina.

En lo referente a amigos no puedo quejarme, no es que fuese la persona más popular de mi grupo, pero con gente de la oficina o viejos amigos de la escuela, siempre había algo por hacer, ya fuera una salida a un bar o una pequeña fiesta en el apartamento de un amigo. La verdad es que mi vida era bastante tranquila y feliz.

Una noche, después de unas juergas con mi gente acompañé a Sofía y a Lisa a tomar un taxi, ambas estaban un poco ebrias, así que me ofrecí a ir con ellas hasta sus respectivos domicilios, pero ellas rechazaron mi propuesta amablemente, ambas acordaron mandarme un mensaje cuando ya se encontrasen en sus casas, me despedí y seguí mi camino.

La verdad es que me sentí un poco cabizbajo, pensé que Sofía aceptaría mi compañía y que quizá pudiera suceder algo más esa noche, hacía un par de semanas que buscaba tener algo con Sofía, pero no lograba conseguirlo. Debido a la tristeza que sentía, no me percaté de que alguien me estaba siguiendo bajo el manto de la oscuridad.

No fue  hasta que escuché el crujir de la madera que miré detrás de mí, solo para encontrarme con el pasaje completamente vacío, algunos árboles se movían por el viento, pero mi miedo se detuvo y reanudé mi camino, no había dado ni tres pasos cuando me encontré con una misteriosa figura debajo de una farola del parque.

Pensé que lo que estaba viendo era producto de mi juerga, pero aun después de abrir más mis ojos, seguían allí de pie, dos siluetas de mujer, una dando una calada a su cigarro y la otra paseaba para dejarse ver, ambas hermosas mujeres bajo la luz de la luna, me dejaron inmóvil, al acercarme a ellas, les pude ver bien su rostro, sus hermosos labios carnosos, sus grandes ojos que al parpadear brillaban con el sol en el atardecer, su cabello negro y largo, caía sutilmente sobre sus hombros, me miraba de una manera autoritariamente. Su amiga era una mujer despampanante igual que ella, observaba y sonreía.

—Buenas noches —me dijo al acercarme— si tú quieres te puedes quedar a hacernos compañía.

—Buenas noches —dije saliendo del trance por lo que estaban viendo mis ojos.

Estaba yo perdido en su belleza y respondía sin ser consciente realmente, más por como ella me miraba y me sonría, su amiga guardaba un poco de distancia, dando paseos para dejarse ver.

—Por cierto, me llamo Luna y mi compañera Coral.

—Encantado, mí nombre es Iván —respondí. Le pregunté si podría quedarme en el banco sentado junto a ella.

—Claro que si —me respondió.

—¿De verdad? —le pregunté nuevamente. Me volvió a decir que si y me insistió.

Ambos tomamos asiento en un banco del parque, mientras su amiga se fumaba un cigarro no muy lejos, no podía dejar de verla disimuladamente, su rostro angelical, sus piernas cruzadas sobre las barras metálicas de banco…

—¿Tienes frio? —le pregunté— puedes cubrirte con mi abrigo.

Ella lo tomó alegremente, pero no lo cerró, dejando así expuesto su escote y muslos a mi vista y a la vista de los demás transeúntes, al tomar asiento nuevamente extendió su mano en mi dirección como para alcanzarme.

Ella acarició mi pecho con su mano y en un rápido movimiento se giró sobre mí, dejando sus rodillas al lado de cada una de mis piernas. Cuando se flexionó un poco pude sentir sus nalgas arriba de mi pene que ya estaba completamente erecto, Luna no hizo caso a mi pene, se siguió deslizando sensualmente sobre mi mientras tocaba todo mi cuerpo, sentía cómo sus manos recorrían mi espalda y pecho, de pronto vuelve a sentarse a donde estaba antes y  hace levantarme y darme la vuelta, volvió a recorrer mis nalgas.

A la distancia Coral nos observaba, parecía que su amiga, sonreía discretamente mientras Luna estaba tocando todo mi cuerpo.

Luna me propuso irnos a su casa, porque empezó a llover, a lo que accedí sin más, mandó a Coral a por el coche, al momento apareció Coral con el vehículo y Luna me dijo:

—Venga que vas a mojarte.

Me subí en su coche y me llevó a su casa. Subimos a la casa, ya que hacía mucho frío en la calle, entramos y me llevó hasta el salón, una vez ahí me colocó en mitad del salón en una silla y cerca de ella una estufa, Luna me ordenó que me quitase la ropa, ya que podría coger frío por la ropa mojada que tenía puesta, así lo hice. Mientras, Coral se fue para la habitación interior y hacer lo mismo que Luna hizo conmigo, cambiar la ropa húmeda.

Luna, después de acomodarme y de preocuparse por mi, hizo lo mismo, se fue a ponerse algo seco, mientras yo me encontraba solo en calzoncillos cogiendo un poco calor por la estufa, de pronto escucho los tacones acercarse por el pasillo, la dos venían con lencería sexy y una bata transparente por encima, Luna me traía una toalla y Coral venía detrás de Luna con ropa en las manos. Luna vino hacia mí, yo quise coger la toalla para secarme y Luna me dijo:

—Eso no, hoy lo tengo que hacer yo cariño. —Empezó a secarme todas mis partes, me quitó el calzoncillo, sentí algo de vergüenza, Coral se dio cuenta y me dijo:

—Iván, no seas tonto estamos entre nosotras no se va a enterar nadie. —Me convencieron un poco y accedí a quitármelo y ellas dos me vieron desnudo por primera vez, Coral dijo: “Luna, qué bueno ojo has tenido”, acto seguido, Coral pasó a Luna una penda de ropa seca, era de color negro, cuando la abrió entre sus manos, puede observar que se trataba de un tanga de color negro, me dijo:

—Es el tipo de ropa seca que tenemos, no pasará nada, siéntela y verás lo a gusto que te vas a quedar.

Coral me animó, era la primera vez en la vida que me ponía un tanga, tengo que reconocer que al segundo de ponérmelo me sentí cómodo, me di cuenta que ellas dos me decían: “el tanga te hace un culo bonito”, yo sonreí, después Luna me puso una medía con su ligero, a eso que Coral acerca a Luna una cajita de madera envejecida, Luna me bajó un poco el tanga dejando a descubierto mi pene, abrió la cajita de madera y sacó unos plásticos, le pregunté qué era eso, Coral me dijo: “relájate que Luna solo quiere lo mejor para ti”, me puso unos plásticos alrededor de mis testículos y en otro pedazo de plástico en forma de tubo introduce mi pene, pregunté: “Luna y esto que es”, Luna me respondió “es parte de un juego”, yo estaba súper confiado en Luna y Coral, y les dejé hacer, Coral me colocó un sujetador con relleno y Luna a la misma vez me estaba ajustando el ligero con la media.

Coral le pasó a Luna un baby doll de color negro, Luna me indicó que alzara los brazos y empezó a ponerme el baby doll, yo no puse resistencia, Coral estaba haciendo una cosa encima de la mesa, pero no la veía porque se encontraba detrás de mí, se retiró un poco Luna para darle espacio a Coral, que tenía productos de maquillaje en sus manos y me dijo: “Vamos a hacer la gracia completa”, con una suave sonrisa, yo le respondí, “vale”, yo me encontraba seguro y a gusto.

Luna me colocó unos zapatos de tacón y me dijo: “tranquilo, ahora te ayudo a ponerte de pie”. Coral terminó y dejó las cosas de maquillaje sobre la mesa y se puso con Luna a ponerme de pie, los tobillos se me doblaban, yo no sé cómo las mujeres puede usar eso tacones, Luna me dijo que todo llevaba un proceso, entre las dos me enseñaron a andar con tacones, fuimos hacia una habitación, entramos en ella, me pusieron delante de un armario y Coral abrió la puerta que detrás tenía un espejo, me vi vestida de nena y me preguntó Luna:

—¿Te gusta verte así?

—Es la primera vez que me veo así —contesté.

—Estás muy guapa, tu tranquila —dijo Coral.

Coral se tumbó sobre la la cama y Luna me invitó a echarme entre ellas dos, yo estaba cansado y en shock, por lo que accedí a echarme un poco para descansar, las dos empezaron a acariciarme por todo el cuerpo, igual yo a ellas, Coral me indicó que me tenía que poner a cuarto patas y ella se levantó de la cama junto a Luna, yo hice la intención de levantarme de la cama y Luna me dijo:

—Tú no, ahora viene lo bueno. Relájate Celeste,

—¡Celeste! —exclamé.

—Si, es parte de juego.

Coral se puso delante de mi, acariciando mi cabeza y Luna estaba justo detrás de mi, acariciando mi culito y de pronto, Coral se bajó su tanga y se lo sacó por los pies, dejando al descubierto su enorme pene, que lo movía delante de mi boca, en ese momento noté que Luna me abrió los cachetes de mi culo, y exclamó “mmmmm rico, rico”, yo estaba más pendiente de Coral, que no dejaba de pasar su pene por delante de mi boca, una vez de estas abrí la boca y Coral me introdujo su pene en mi boca, yo sin saber lo que tenía que hacer, me salió el acto reflejo de empezar a chuparla, Coral dijo:

—Mmmmm muy bien, aprendes rápido Celeste.

Cuando ya bajé la tensión, noté una gelatina fría por mi culo, paré un poco de chupársela a Coral, por lo que enseguida me llamó la atención y me dijo con una voz autoritaria: “sigue y no pares, acostúmbrate a seguir y terminar lo empezando”, yo sentía una presión superficial por mi culo, algo que no era molesto, hasta que Luna dijo: “ahora”, entonces noté cómo me penetraba su pene por mi culo, Luna me dijo:

—Relaja esa parte de tu cuerpo y verás el placer infinito que notarás.

Así lo hice, porque no tenía otra opción que hacerle caso a Luna y Coral, porque eran dos personas contra una, al rato grande cambiaron de posición Luna y Coral, yo volví hacer el intento de incorporarme y Coral me llamó la atención.

—A donde vas, no hemos terminado, ahora eres nuestra sumisa, quédate como antes. —Volviendo las dos a penetrar los penes por donde los tenían anteriormente, por mi boca y mi culo, así un gran rato.

A la mañana siguiente me desperté en mitad de Luna y Coral, me moví un poco con la intención de incorporarme para vestirme e ir a mi casa y se despertaron las dos, dándome un beso en cada mejilla, y Coral me dijo:

—Buenos días Sissy Slut, te damos la bienvenida a nuestro mundo, venga vamos a tomar café y hablamos las tres.

Me levanté y  fui al servicio y me di cuenta que seguía con el dispositivo de plástico en el pene, fui a la cocina donde estaban Luna y Coral, me habían puesto una taza de café y me dijeron en voz autoritaria: “siéntate Celeste y tómate el café, que nos queda hacer muchas cosas para esta tarde”, yo le pedí poder cambiarme y volver a mi casa, Coral se dio la vuelta tiró mi ropa de chico a la basura y me rompió el móvil en dos partes.

Luna se acercó a mi lado y se sentó a tomar su café junto a mi y me empezó a explicar:

—Cariño, Celeste ayer cuando llegaste a nuestra farola y te sentaste conmigo en el banco, comprobé lo que realmente eres y deseas, y lo confirmaste por la noche entre Coral y yo en la cama. Y a partir de este momento nos iremos al baño a prepararnos, que esta tarde será tu debut como sumisa slut de Luna y Coral, vulgarmente dicho te hemos convertido en una puta igual que nosotras, porque lo llevas muy dentro de ti  y nosotras lo hemos descubierto y lo hemos sacado.

Luna se levantó de la mesa y me cogió fuerte del brazo y me dijo:

—Venga, andando al cuarto de baño, y ¡¡obedece!!, no le des más vueltas, realmente eres puta.

Me llevó al cuarto de baño ahí protesté un poco, no quería continuar y quería irme de ahí, entonces, “plas, plas” dos guantazos en mi cara, “o se hace por las buenas o por las malas” dijo Coral, entonces me vine abajo y empecé a obedecer sin más, me desnudaron entre las dos, Luna era más amable conmigo, pero Coral estaba algo enfadada y no tenía ninguna clase de cortesía conmigo, me metieron en la bañera y ahí empezó Luna a depilarme todo el cuerpo, para darme ánimo Luna me decía: “Celeste tú tranquila que estás quedando muy guapa”, terminado de depilarme, Coral  salió a su cuarto, Luna me llevó con una toalla liada a su habitación, una vez ahí me dijo: —Este va a ser tu cuarto, lo compartiré contigo —con la voz suave y muy dulce, Coral volvió a entrar al cuarto donde estábamos nosotras con algo en la mano, era una tobillera con gps, me quería tener super controlada, y me la colocó, Luna preguntó a Coral que cómo me iban a vestir, Coral dijo en tono enfadada:

—¡¡Cómo va a ser!! ¡¡Igual que nosotras para el trabajo!!

Luna lo primero que me dio fue un liguero con sus medias, yo le pregunté que si no tenía que ponerme antes el tanga o una braguita y plas!!! otro guantazo de Coral dijo —Cómo te vas a bajar el tanga para un cliente si tienes el liguero por encima puta, plas!!! Otro guantazo, a guantazos te voy a enseñar a vestirte puta—.

Empecé a ponerme la lencería y lo que no sabía como ponérmelo, con cabeza cabizbaja pregunté a Coral y ella me ayudaba, ya tenía la lencería puesta Luna me dio un top muy pegado de color rojo, para marcar los pechos postizos que tenía que llevar puestos, y la falda que me sacó Luna para ponérmela, me tapaba lo justo, y con media voz le dije:

—Luna ¿no cree que es muy corta?, se me ven los cachetes del culo.

—Que sea la última vez que protestas, eres una puta y vivirás y te vestirás tal cual te
corresponde, ¿entendido? —dijo Luna con tono un poco fuerte y enfadada.

Coral me sentó delante de un espejo y me dijo “en una semana tendrás que vestirte y maquillarte tú sola y rápido” empezó a maquillarme y explicándome los pasos, mientras Luna se estaba vistiendo, se vistió en un segundo, me tiró unos zapatos de tacón y me dijo:

—Tienes el tiempo que tarde Coral en vestirse para acostumbrarte a los tacones, puta.

Me puse los tacones y empecé a andar por el pasillo, para acostumbrarme a ellos, escuché una voz que me dijo “anda con paso corto y apoyando la planta de pie primero y después el tacón, ¡¡puta!!”. Al cabo de un instante Luna, me dio un abrigo y un bolso, el abrigo era largo muy parecido a que llevaba ella la noche pasada, cogí el bolso y lo abrí para cotillear lo que contenía, tenía un paquete de toallitas, un paquete de tabaco con un mechero, preservativos y una barra de labios, y Luna me dijo:

—Es todo los que necesitas para trabajar de puta.

Coral abrió la puerta de la casa y dijo a Luna:

—Toma la llave del coche, que quiero ir atrás con Celeste para tranquilizarla.

Bajamos a la calle, salimos del portal, yo iba andando entre Luna y Coral, con la mirada hacia abajo, Luna se dio cuenta y me pegó un pellizco y me dijo en voz baja: “alza la cara para que te vean lo puta que eres”, llegamos al coche, Luna subió delante y Coral conmigo atrás.

—Nena arranca, que vamos al debut de Celeste. —dijo Coral.

Por el camino Coral, me recordó, que no intentase escapar, porque tenía un localizador gps puesto, y que lo único que tenía que hacer es ofrecerme junto a ellas y nada más, me dio más pautas, en seguida llegamos a una calle con escasa iluminación, Luna aparcó el coche y Coral me dijo:

—Recuerda las pautas que te he dicho, estás con nosotras, no pasada nada Celeste.

Nos bajamos de coche y anduvimos hasta bajar por una escalera y a escasos metros estábamos en la farola donde conocí a Luna

—Anoche llegaste aquí sin rumbo ni beneficios, ahora estás aquí en tu puesto de trabajo como nosotras —dijo Luna.

 

Segunda parte del relato

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