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LA COMUNICACIÓN DURANTE LA ESCENA BDSM

El elemento más importante de cualquier escena BDSM es la comunicación.

 

Tu Ama es  y hace muchas cosas, pero leer la mente no es una de ellas. Por lo tanto, como sumiso/esclavo, te conviene ser lo más minucioso posible al hablar de tus intereses.

 

Necesita saber qué has hecho y con qué has disfrutado mucho, cosas con las que disfrutas un poco o a veces  si le agradan a la Ama, cosas que no disfrutas, pero que estás dispuesto a aceptar como castigo si esa es la naturaleza de la sesión, y cosas que aún no has hecho, pero con las que has fantaseado y te gustaría probar. También necesita saber cuáles son tus límites o cosas que sabes que definitivamente no quieres hacer.

 

Esta comunicación siempre comenzará durante el primer contacto por correo electrónico, por ejemplo, o cualquier otra vía de comunicación, en el que te sientas debes sentirte libre de hablar en detalle sobre tu experiencia, fetiches, fantasías, etc. Si hay algo con lo  que la Dómina no disfruta, te lo hará saber. Pero ten la seguridad de que nada de lo que digas le sorprenderá ni será algo que no haya escuchado antes. Es importante que incluyas la mayor cantidad de información posible en tus correos electrónicos para que pueda prepararse adecuadamente para la sesión.

 

Además la primera comunicación por correo electrónico, también suele haber una consulta en persona cuando llega el día de la sesión, antes de que comience cualquier juego físico. Esta es tu oportunidad para hablar libremente y aclarar o ampliar cualquier tema mencionado anteriormente. Si hay alguna ambigüedad, se harán las preguntas pertinentes para aclararla antes de comenzar. También se acordará la palabra de seguridad en ese momento, si es que no se ha hecho con anterioridad.

 

Las sumisos experimentadas suelen comunicarse muy bien, pero los novatos a veces pueden ser un poco reacios o afirmar que nunca han probado nada y que no saben qué les gustaría. Aun así, seguro que algo te llevó a buscar una Dominatrix: un fetiche en particular, vídeos BDSM que viste en internet, una experiencia en una relación anterior, algo que despertó este interés. Cuéntaselo. Cuanto más pueda entrar en tu mente, más agradable será la sesión para ambos. Así que no te guardes nada, déjala entrar en tu cabeza y confiésale todos tus sucios secretos.

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