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¿EL BDSM NECESITA SER HARDCORE?

Un sexo hardcore puede ser óptimo para aquellos a los que les gusta, pero también hay un lado más suave y gentil del BDSM.

Imagínate lo siguiente: Una mujer atada con una cuerda, los brazos dolorosamente contorneados detrás de la espalda y las piernas abiertas al extremo. Ella está amordazada, babeando y derramando lágrimas por su barbilla y pecho. Un hombre vestido todo de negro se levanta sobre ella con un látigo que cae pesadamente sobre su piel desnuda, sin protección, inflexible en la entrega del dolor a su víctima voluntaria.

Algunas personas pueden leer esto y sentir que es exactamente lo que quieren. Otras ya lo creen un poco literario. Ahora, si  piensas que esto describe la mayoría del BDSM, piensa de nuevo. La parte hardcore del BDSM puede ser óptima para quien le gusta, pero también existe un lado más suave al practicarlo.

EL BDSM PUEDE SER SENSUAL

Gran parte del BDSM se trata del control. De tener control o de ser controlado. De ser el dominante o el sumiso. Si se trata de bondage, en que alguien tiene que ser atado y alguien tiene que atar, o del spanking, en que uno tiene que golpear y el otro recibir, siempre hay una parte que es superior y otra inferior.

El BDSM puede ser cualquiera de estas cosas sólo que hechas de manera suave y gentil para calentar y salpimentar el sexo entre la pareja.

Por ejemplo, usa pañuelos suaves o corbatas de seda para atar a tu compañera en la cama (bondage) y utiliza tu lengua y da toques suaves para dejarla excitada, luego haz que ella pida permiso para llegar al orgasmo (en el BDSM eso, se llama control del orgasmo). Sin dolor. Nada de utilizar fuerza. Todo se resume sólo al placer.

Este es sólo un ejemplo de BDSM sensual. Utiliza tu imaginación y probablemente encontrarás un millón de otras maneras de tomar el control sin que el dolor sea algo necesario.

NO TODO ES SIEMPRE SEXO

Muchas personas quieren ser suspendidas por una cuerda con ganchos en el techo, inclinarse sobre un banco y recibir una paliza y ser azotados hasta sangrar, pero otras simplemente quieren ser controlados por otra persona.

Debes saber que no todos los encuentros excéntricos del BDSM acaban en el sexo. En un club de BDSM, a menudo encontrarás personas que sólo quieren ser azotadas, que derramen cera en su cuerpo o que le aten con una cuerda.

Aunque ambos participantes aprecian la acción, y pueden estar sexualmente excitados con ella, no necesitan acabar teniendo relaciones sexuales. El sexo no es lo más importante. Lo más importante es el acto de bondage, masoquismo, control o disciplina.

En el otro extremo, fuera del aspecto sexual, hay varias relaciones en que los participantes asumen papeles de sumisos y dominantes en diferentes formas que no tienen nada que ver con el sexo, como por ejemplo: cocinando, limpiando, sirviendo… Esto definitivamente forma parte del BDSM, pero no tiene nada que ver con algo sexual.

 NO NECESITAS TENER PLACER CON EL DOLOR

El sadismo y el masoquismo son partes distintas del BDSM, pero no son requisitos. Tal vez simplemente quieras arrodillarte delante de tu dominante o renunciar a tus propios orgasmos. Puedes apreciar el acto de servir, o quizás anhelas ser atado con una cuerda.

Como en cualquier otra parte del BDSM, eres libre de elegir las actividades que más te gustan y rechazar aquellas que no son nada atractivas para ti. No hay requisitos.

ENCUENTRA LO QUE TE FUNCIONA

Una vez que entras en el mundo de las prácticas BDSM y empezar a experimentar cosas nuevas, descubrirás que tus preferencias cambiarán con el tiempo. Puede ser que comiences creyendo que lo que más te gusta y te da placer es estar 100% sumiso a tu pareja, y que te encanta renunciar al control en la hora del sexo, hasta que de repente pruebas ser dominante y descubres que eso es lo que realmente te excita. Puede encontrar que el único dolor que realmente te da placer es la de la palmadita, hasta que experimentas unos latigazos.

Tus límites cambiarán a lo largo del tiempo, aprende cada vez más y te sentirás cada vez más cómodo con las diferentes actividades y encontrarás compañeras en las que realmente podrás confiar y sentirte relajado.

En el BDSM, lo interesante es ir probando y descubriendo entre todo lo que existe en este universo.

EL CONSENTIMIENTO ES LA ÚNICA REGLA

Cualquier persona que te diga que sólo hay una manera de disfrutar del BDSM no está en lo cierto, ya que hay varias actividades y maneras de sentir placer con el BDSM. La única regla que necesitas siempre recordar es ¡el consentimiento!

Todos los participantes deben consentir cómo las cosas van a suceder. Todas las partes deben entender, saber qué esperar y consentir.

Si la idea de dejar las cosas más «extrañas» te excita, pero los niveles avanzados del BDSM que ves en las películas y sitios de pornografía y erotismo son demasiado para tu gusto, no te preocupes. Considera todas las actividades que te gustan y prueba cosas nuevas que te intriguen, pero lo más importante es que haya consentimiento de tu pareja o jugadores.

El BDSM es mucho más amplio de lo que piensas. Sólo depende de ti saber donde encajan tus deseos. Y no, el BDSM no necesita ser hardcore para que lo disfrutes.

 

 

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