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DEPILACIÓN GENITAL ¿FETICHE ERÓTICO?

El pubis afeitado llena de imágenes tan sugestivas como excitantes la mente de muchos hombres… Y también de muchas mujeres, existiendo múltiples interpretaciones de su significado.

Para algunos, la depilación total de una zona genital supone algo exótico, una forma más de juego sexual. Para otros, la visión de un pubis depilado podría significar un fetiche oculto sobre chicas jovencitas.

 

Muchas parejas han probado a afeitarse el vello púbico y están de acuerdo en que la ausencia del mismo añade una mayor sensibilidad a su zona genitales y aumenta una sensación de sensualidad y placer.

Amanda, una chica de 28 años, nos comenta haber tenido mucha fantasía en las que se repetía el afeitado de su sexo nos cuenta:

«No sé cómo se me ocurrió. Tuvo un sueño erótico una noche y entonces comenzó a fantasear con esto. Es la fantasía que más utilizo cuando me masturbo. En esta fantasía yo estoy tumbada sobre una mesa y alrededor mía hay seis hombres trajeados de pie. Uno de ellos tiene en sus manos un cuenco con espuma de afeitar y en otra mano una navaja. Y natural los otros están alrededor mirando detenidamente la escena.

El hombre unta lentamente mi sexo con la espuma, masajeándola. Después pasa suavemente la navaja por mi pubis. La sensación del frío acero contra mi coño es increíble. La hoja resbala expertamente alrededor de mis labios exteriores, que están muy sensibles, al tiempo que gimo y suspiro. Cuando termina, coge un espejo y me muestra mi coño afeitado. La visión es maravillosa. Me recuerda mi conejito cuando era niña. Todos los hombres que están de pie a mi alrededor se acercan más para admirarlo. El hombre que me ha afeitado se desnuda y me dice que mi preparación ha terminado que es el momento de probarme. Yo me someto de buena gana. Después de lamer mis pechos y mi pubis, agarra su polla y empieza a restregarla sobre mi coño desnudo.

El frescor de la piel recién afeitada me hace sentir claramente y con intensidad la punta de su pene y ya solo con esto me corro una y otra vez. Entre tanto, los otros hombres permanecen mirando, al tiempo que se masturban. Cuando el primero termina de follarme invita a los demás a hacerlo, y uno tras otro me follan sin descanso llenando mi coño con su caliente corrida llenando mi cuerpo de placeres desconocidos».

 

Después de esto Amanda nos confiesa que se decidió a hacer realidad su fantasía, contándoselo a su novio para éste la afeitara.

 

«A él le encantó la idea. Recuerdo que pusimos velas perfumadas en el baño y yo me apoyé contra la bañera. Recortó los vellos más largos con unas tijeras antes de coger la la baja de afeitar y untarme con espuma todo mi coño. Nunca creí que aquello me pudiera proporcionar tanto placer y desde entonces me afecta cada dos semanas.

Ahora estoy pensando si contarle el resto de mi fantasía, que me follen varios hombres después de que él me hubiera afectado el coño delante de todos ellos.»

Amanda ha descubierto la capacidad erótica del afectado público para aumentar la sensibilidad de la zona genital. La mayoría de los hombres disfrutan con la visión de un pubis depilado de las mujeres por varias razones, muchos de ellos incluso inconscientemente.

También comentar el tema de la higiene, ya que al carecer de vello, este no puede retener los fluidos y los olores corporales. Un psicólogo nos cuenta que la atracción por el pubis depilado está relacionada con la asociación de la fantasía con chicas adolescentes. El hecho es perfectamente entendible y totalmente inofensivo… ¡Simplemente porque a un hombre le gusta ver a su pareja depilada, no significan absoluto que esté interesado en molestar a las jovencitas!

Algunas mujeres les atraen los hombres depilados por la misma razón. Antes de afeitar un pubis hay que recortar los vellos más largos con unas tijeras. Después se enjabona la zona completamente con una suave crema de afeitar, cogemos una maquinilla, asegurándonos de que sea nueva y comenzamos a afeitar la zona lentamente, con suavidad.

Después conviene hidratar la zona con alguna loción hidratante y hacer esto a menudo. También existen algunas cremas farmacéuticas para prevenir lo que los médicos llaman foliculitis, una infección del folículo del pelo causada por bacterias o virus.

También se pueden usar cremas depilatorias, aunque hay que tener precaución para que ésta no entre en contacto con el interior de la vagina, porque debido a su composición química podría producir picores e incluso llegar a quemar las zonas más sensibles.

Normalmente aparecen algunos granos en la zona depilada, esto es completamente normal y desaparecerán al cabo de unos días. Esto probablemente es causado por pseudofoliculitis, un nombre muy elegante para definir los vellos enterrados. Esto ocurre porque algunos vellos se encorvan en crecen por debajo de la piel en lugar de crecer hacia afuera, un tema que normalmente no tiene mayor importancia.

 

El área púbica, al ser especialmente sensible, es más propensa este tipo de irritación. Por lo demás, el afeitado del pubis es algo relativamente fácil, nada doloroso y que aumenta la sensibilidad la sensación de placer en las relaciones sexuales.

Después de la depilación o afeitado de la zona genital, se suele sentir un picor incómodo que desaparece a los pocos días. Incluso ese picor deja de aparecer una vez que la piel se ha acostumbrado a ser depilada con frecuencia. También comentar que para algunas mujeres es inconcebible la depilación completa de su pubis, ya que algunas piensan que pierden feminidad y son menos mujeres por eso…

No conviene insistir si tu pareja piensa así, no estamos para causar traumas, sino para divertirnos. Al principio hemos descrito una fantasía que puede ser común en muchas personas, también recalcar que el depilado total de la zona genital es un fetiche por sí mismo y ahora intentaremos explicar su sentido dentro del SM.

Comencemos con el componente psicológico. Ordenar a un sumiso a una sumisa que permanentemente lleve su sexo completamente depilado, se puede entender como una muestra de sentimiento y de entrega hacia su Amo/a. También es una forma de hacer sentir a la parte sumisa una desnudez total y humillante ante su dominante o ante otras personas.

Puede ser también una forma de exhibicionismo y también una forma de hacer sentir la dominación del Amo/a sobre el sumiso/a cuando este no está ante su presencia, como una manera de recordarle permanentemente su pertenencia a otra persona. Como componente físico, podríamos comentar desde el punto de vista práctico, la facilidad de acceso o manejo de la zona genital a la hora de aplicar determinadas y diferentes disciplinas o castigos, tales como la cera, pinzas, ataduras, agujas…

Podemos hablar también del uso de la depilación genital como castigo en sí mismo, ya que se pueden usar ceras depilatorias varias y producir dolor al ser arrancadas estas. Igualmente podemos usar alcohol para dar picantes e irritantes friegas sobre una zona una vez aceitada.

Ana y Manolo, de Santander, nos cuentan: «Comenzamos a aficionarnos al SM desde que empezamos a salir como pareja, pero siempre fijándonos en revistas y demás, a parte de lo que nos iba pidiendo el cuerpo. Siempre intercambiábamos los papeles de sumiso y dominante según nos venía y seguimos haciéndolo, ya que es lo que más nos satisface.

Nunca pensamos en depilarnos, a pesar de que era algo común que veíamos en las revistas, hasta que conocimos a la persona adecuada. Nos decidimos a dar rienda suelta a nuestra fantasía de entregarnos a otra persona, así que pusimos un contacto y buceamos en los que había, hasta que dimos con una señora de Madrid que nos respondió.

Después de un par de llamadas de teléfono y varias cartas, por fin decidimos y nos trasladamos a Madrid. Uno de sus órdenes antes de vernos era que debíamos ir completamente depilados y nos pusimos manos a la obra.

La noche antes del encuentro nos metimos en el cuarto de baño y mientras Ana usaba su crema depilatoria yo usé una maquinilla de afeitar. Mientras estaba afeitándome, la sensación refrescante que sentí me agradó, pero lo bueno vino después.

Una vez los dos depilados, nos quedamos mirando nuestros sexos, yo empalmado y ella pasando su mano por su pubis. Nos tocábamos mutuamente y no pudimos evitar excitarnos ante un tacto tan suave, una visión tan sensual… Y terminamos haciendo el amor pasionalmente, disfrutando como pocas veces.»

 

Continua contando su experiencia Ana: «Al otro día quedamos en una céntrica cafetería, los dos íbamos sin ropa interior y la sensación del aire acariciando mi entrepierna depilada era maravillosa. Iba un poco cortada, ya que la falda corta que llevaba ponía mi entrepierna en peligro de ser vista.

Pero lo que me sorprendió era que me costó mucho trabajo salir a la calle en un principio, como si todo el mundo me pudiera ver, pudiera notar que iba desnuda y depilada bajo mi falda, fue una sensación extraña.

La señora llegó ella estuvimos charlando amigablemente hasta que ella nos invitó a regresar al hotel. Una vez allí nos ordenó desnudarnos y entonces no pudo evitar tapar mi pubis con las manos. La sensación era de desnudez total, como si antes nunca me hubiera visto nadie así.

Aunque estaba de pie con mis piernas ligeramente abiertas, la sensación era como si estuviera tirada con mis piernas muy abiertas y abriéndome los labios de mi vagina, eso fue lo que sentí y lógicamente una vergüenza extrema.

A Manolo le ocurrió lo mismo, su pene estaba flácido y su mirada pegada al suelo, signo inequívoco de su vergüenza. La mujer se acercó a nosotros y acarició en nuestros pubis y escalofríos recorrieron mi espalda. Me encogí y me dejé hacer.

Ni que decir tiene que la sesión resultó de lo más placentera disfrutamos mucho los tres, pero durante la misma, esa sensación de vergüenza no se apartó de mí.

Nos hemos encontrado un par de veces más con esa mujer y a pesar de que hace tiempo de esto, nosotros seguimos depilándonos regularmente y ahora no concebimos estar con vellos en nuestros sexos.

Para nosotros ya es de lo más natural a la vez que imprescindible disfrutamos mucho con la visión de nuestros genitales depilados y la sensación que nos produce al tocarlos y lamerlos, además de la facilidad que ahora encontramos a la hora de castigarnos mutuamente.»

Bueno esperamos que os haya resultado interesante este pequeño monográfico sobre la depilación genital, que nos animamos a elaborar tras recibir numerosas consultas sobre el tema, además de las cartas que nos han servido de ejemplo.

Y ya sabes: disfruta, diviértete, ten cuidado y recuerda usar lo más importante: la imaginación.

 

Ilustración: wokada

Artículo publicado en el Nº8 de la Revista Perverssa

 

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