ENTREVISTA A MIGUEL PIRES MR. ILBS 2026
Lo que no se ve, no existe. Y esto puede ser bueno o puede ser malo, según sea por elección o por fuerza. Si has decidido ser invisible, vivir en las sombras, en los márgenes, estás en todo tu derecho. Nadie puede forzarte a salir a la luz. Es perfectamente lícito vivir de puertas hacia adentro todo aquello que no quieras mostrar. Ni la búsqueda del morbo imperante, ni la voracidad de las redes sociales, ni la economía de la vigilancia que cada vez más dirige nuestras vidas están por encima de tu derecho a la intimidad.
¿Pero qué pasa cuando quieres mostrarte como lo que eres? Entonces comienzan los conflictos. La sociedad actual está diseñada para la uniformidad y el conformismo. Las disidencias están pasando por un mal momento, porque todo lo anterior: morbo, redes, vigilancia, te caerán con todo su peso en su deseo de eliminar lo que sobresale, y empleando la violencia si es necesario.
Por eso son tan importantes los referentes. Hasta hace muy poco en los libros de texto escolares no aparecía ninguna mujer científica, escritora o pintora. El fútbol estaba completamente dominado por hombres, así como cualquier otro deporte (excepto los denominados “femeninos”, como la gimnasia rítmica). Por no hablar de los altos cargos en las empresas… Afortunadamente, esto, aunque muy poco a poco, está cambiando. Como resultado tenemos cada vez más niñas que quieren ser científicas, escritoras o deportistas. Un referente es una persona a la que imitar. No en el sentido de la copia, sino en el de perder el miedo. Perder el miedo a ser lo que quieres ser. Ser fetichista asusta. Mucho. Llevar ropa llamativa, tener relaciones no convencionales, no querer encajar en la norma, da vértigo. Que me miren, que cuchicheen a mi paso o que me señalen, casi es lo de menos, pero sabes que eso puede ser el preludio de algo peor, como insultos o violencia. Puede que todo eso no sea del todo cierto, y que solo esté en mi cabeza, pero descubrirlo por uno mismo puede ser duro, no está al alcance de todos.
Es por esto que las asociaciones fetichistas cuentan con un Míster o un embajador. Para quien no esté al día en qué implica esto, decir que no se imaginen un concurso de belleza en el que un montón de hombres musculados se pasean con poca ropa (aunque algunos concursos también lo hacen) y gana un descerebrado que desea la paz en el mundo entre lágrimas. La elección de un Míster o embajador busca un referente para la comunidad, alguien que va a trabajar duro durante un año (creedme si os digo que tienen que visitar muchos eventos y hablar con mucha gente). Entre otras cosas, hacen crecer la comunidad, consolidan lazos, abren caminos, ganan derechos, pero sobre todo, son referentes. Son las personas que van a ayudar a romper barreras de todo aquel que quiera comenzar un camino. O a seguirlo con paso más decidido.
Vamos a conocer a Miguel Pires, Míster International Leather and Boots Spain 2026.
¿Cómo llegaste hasta ILBS?
Desde Portugal, de donde soy, y sobre todo desde el sur de mi país, en lo que conocemos como el Algarve, donde vivo en una ciudad llamada Lagos, no hay muchos sitios gay-friendly donde conocer gente. Hace tres años, decidí venir a España un fin de semana para salir de fiesta y disfrutar de la noche gay de Sevilla. Quería explorar algunos sitios en Sevilla, pero uno de ellos estaba reservado para un evento de International Leather and Boots Spain, que luego supe que se conocía por las siglas ILBS. Ese mismo fin de semana celebraban su reunión anual, el International Leather and Boots Sevillian Meeting, donde además elegían al Míster del año que acababa de empezar. Como ya estaba en Sevilla, decidí pasear por la ciudad y disfrutar un poco. Cuando llegué a la Plaza de España, empecé a observar a la gente vestida de cuero. Uno tras otro, pronto la plaza se llenó de amantes del cuero, botas y otros fetiches, que lucían sus equipaciones libremente. Allí estaba yo, simplemente observándolos, y mis sentidos se agudizaron. ¡Cómo quería unirme a ellos y disfrutar de lo que veían mis ojos! Empecé a tomar fotos y fotos. Qué feliz era simplemente estar allí.
Superé mi timidez y me acerqué a ellos, preguntándoles quiénes eran y qué hacían allí. Me interesé por la reunión de ILBS. Tenía muchas ganas de quedarme allí con ellos, pero di un paso atrás y seguí observándolos desde lejos. De repente, me transporté 20 años atrás, a cuando vivía en Lisboa, y me di cuenta de que mis sueños olvidados de fetichismo del cuero podían hacerse realidad. Salí y volví a contactar con ILBS para saber dónde se reunirían más tarde, para poder verlos de nuevo. Sobre las 2:00 de la madrugada me permitieron unirme al grupo. ¡Me quedé alucinado!
Todavía recuerdo el momento en que entré y olí el cuero; había llegado al cielo. Disfruté de la noche como un niño pequeño y conocí a algunos de ellos. Ese día, la magia se apoderó de mi vida, y ese mismo día supe que quería pertenecer a esta fantástica familia que es ILBS. Regresé a mi país increíblemente emocionado e inmediatamente busqué en la página web cómo inscribirme. Me recibieron con los brazos abiertos y un «Te quiero» que nunca olvidaré. Y, al cabo de un mes, ya estaba cruzando España de nuevo para mi primera reunión, que fue en Torremolinos. Así empezó mi viaje con ILBS.
¿Por qué decidiste presentarte a Mr. ILBS?
La candidatura surgió porque llevaba un tiempo muy involucrado en la comunidad del cuero y las botas, participando en eventos, apoyando a otras personas de la comunidad y compartiendo nuestra pasión por este estilo y sus valores. Varias personas me preguntaron por qué no me presentaba y no tardé mucho en tomar la decisión, viéndolo como una oportunidad para representar a la comunidad y visibilizar lo que nos une.
¿Qué significa para ti ser Mr. ILBS?
Para mí, ser Míster significa cuidar, escuchar y representar a una comunidad diversa: personas jóvenes y mayores, visibles e invisibles, convencionales e inconformistas. Un Míster que no excluye, que no avergüenza, que no olvida de dónde venimos. Para mí, ser Míster significa unir. Este año estaré aquí para darlo todo por esta comunidad que me enorgullece representar.
¿Cuáles son las funciones de Mr. ILBS?
Para mí, el papel de un Míster es representar a la asociación tanto dentro como fuera de España, fomentando amistades y uniendo comunidades con las que compartimos los mismos valores; unir a la comunidad de ILBS: somos familia, somos hermanos y hermanas, no de sangre, pero sí de corazón; todos somos iguales, y cada uno aportará su granito de arena para que la comunidad siga creciendo y se mantenga como un espacio seguro; promover encuentros en las diferentes ciudades para estrechar lazos entre quienes no pueden asistir a eventos más formales; fomentar la información sobre las ITS y sobre cómo protegerse y protegernos, y para informar del chemsex y sus riesgos, en definitiva, para que la comunidad
sea más consciente de la realidad y sus riesgos; pero también para luchar siempre por una sociedad inclusiva, donde todas las personas tengan su lugar a pesar de la diversidad. Y, por último, pero no menos importante, promover el debate sobre cómo establecer espacios donde las personas mayores puedan vivir en dignidad y apoyo colectivo. El edadismo es una realidad que debemos afrontar y buscar maneras de vivir con más calidad, buscando soluciones para prevenir la soledad no deseada a través del apoyo colectivo.
¿Qué objetivos o misiones te has marcado para este año?
En términos generales, esta pregunta ya tiene respuesta. Quiero enfatizar que un Míster debe ser alguien accesible, alguien con quien cualquiera pueda conectar. Alguien con quien reír o llorar. Idealmente, un amigo o confidente. Así lo veo yo: humano. También me gustaría expresar mi apoyo a la comunidad LGBTQ+, en especial a las organizaciones de la comunidad que realizan una labor maravillosa. Quiero destacar algunas asociaciones con las que colaboramos, como la Fundación Manolita Chen o Fundación Eddy y la red de viviendas para personas LGTBI+ que necesitan de un hogar después de ser expulsadas de casa por sus familias por el simple hecho de ser una de esas bonitas letras que conforman la palabra LGTBI+. Y también Fundación Triángulo o Stop, pero no solo, sino también todas aquellas, que son muchas, con las que compartimos valores y cuyo trabajo reconocemos en nuestros eventos.
Cuál es tu relación, si la hay, con otros Mr., tanto nacionales como extranjeros.
El trabajo de un Mr. es una continuación del de mis predecesores. Son mis modelos a seguir. Siento un gran cariño por todos los Mr. de mi asociación y, de hecho, son mis mentores en este año que acaba de comenzar. Sin ellos, este camino no sería posible. Les agradezco a todos el apoyo y los consejos que me ayudarán a cumplir mi misión. Al formar parte de la comunidad fetichista del cuero durante un tiempo, he tenido la oportunidad de estrechar amistades con otros Mr. españoles que conozco, así como con Mr. extranjeros. Mis hermanos de banda y mis hermanos que ahora son el Primer y Segundo Caballero de ILBS 2026, con quienes compartiré este año como Mister, han sido y sin duda serán una fuente de alegría; ya pude establecer lazos con muchos de ellos en Sevilla y, sin duda, con todos los que este año se unan a la hermandad, fortaleciendo así nuestros lazos. Les agradezco a todos la cálida bienvenida que me brindaron a la familia Mr.
¿Cuándo nació tu fetichismo por el cuero? ¿Qué significa para ti? ¿Tienes otros fetiches?
Mi fetichismo por el cuero comenzó hace más de 20 años, cuando vivía en Lisboa. Fue entonces cuando tuve mis primeras experiencias con el cuero. Compré mis primeras botas en la «Feira de Ladra», algo así como un pequeño mercadillo como El Rastro de Madrid. Con ellas viví y disfruté de mis primeras experiencias fetichistas con el cuero, y fue entonces cuando me interesé por lo que me hacía sentir completo. Lo que me hacía soñar y fantasear con mis deseos más profundos y oscuros. Pero vivía en Portugal, todavía en la capital, y el ambiente fetichista tenía poca o ninguna expresión en aquel entonces. En 2005 conocí a un chico que me regaló unas botas, y esas botas fueron lo primero que llegó a mi nueva casa en Lisboa. Qué alegría recordar ese momento. Entonces empecé a viajar a países con un fetichismo más avanzado, como Inglaterra, Países Bajos y Alemania. Y, tímidamente, compré mis primeras prendas de cuero, como unos chaps en Ámsterdam, una cartera de cuero en Londres y unos pantalones skinhead en Berlín. Y las guardé como tesoros. Todos estos objetos representan mi tímido viaje y dónde me encuentro hoy. El fetichismo es mi identidad; es lo que me completa. Es el mundo de los sueños prohibidos, y cuando lo descubrimos, nos enamoramos de él para siempre.
Tengo otros fetiches además del cuero. Me gustaría mucho probar la goma, que disfruto mucho. El look deportivo. Juegos amo/esclavo, dominante/sumiso. Algunas prácticas BDSM. La verdad es que mi gusto por los fetiches es muy amplio.
¿Cómo ves el panorama actual de la comunidad fetichista gay/cultura leather en España? ¿Y fuera?
La comunidad fetichista gay y la cultura leather viven hoy un momento de madurez. En España esta comunidad, la nuestra, está aún en crecimiento y, sin duda, es muy comprometida, visible y muy humana. En nuestras ciudades hay espacios, eventos y asociaciones que mantienen vivo algo que va mucho más allá de la estética: la comunidad.
Fuera de nuestras fronteras vemos escenas más grandes y consolidadas, como Berlín o San Francisco, que nos inspiran y nos recuerdan que el leather es historia, memoria y orgullo compartido a nivel global.
Hoy el leather evoluciona: es más diverso, más consciente y más centrado en el respeto, el consentimiento y el cuidado mutuo. Seguimos teniendo retos, sí, pero también una enorme capacidad de adaptarnos sin perder lo esencial. Porque el cuero no es solo lo que llevamos puesto. Es cómo nos encontramos, cómo nos cuidamos y cómo seguimos construyendo comunidad.
¿Qué le dirías a alguien que nos esté leyendo y que quiera iniciarse en este fetiche pero no se atreva o sepa por dónde empezar?
El mundo ha evolucionado mucho desde que di mis primeros pasos en el fetichismo. Hoy en día hay muchísima información por todas partes. Diría que, si no tienes un amigo con quien te sientas cómodo, primero deberías buscar información en línea para aclarar tu postura en el mundo fetichista. Es un proceso, y cada persona reacciona de forma diferente. Cuando las cosas estén más claras y sean más consistentes, mi consejo es buscar mentoría en una asociación fetichista. Las asociaciones son lugares seguros para empezar. Puedes conocer gente de forma relajada en una reunión o quedada y poder hablar sin sentirte obligado a hacer nada. Después de pasar por ese proceso, se trata de seguir tu propio camino, cada uno a su propio ritmo.
Puedo hablar por el fetichismo del cuero. El cuero es caro y no todo el mundo puede permitírselo. Pero también hay más fetiches y en ILBS todos son bienvenidos, siempre bajo el respeto mutuo. El camino es gradual. Me gusta ser mentor de principiantes, así que no dudes en conectarme a través de las redes sociales.
Ya lo sabéis, si queréis acercaros a ILBS o al mundo del cuero en general, no dudéis en hablar con Miguel, siempre está abierto a una buena charla. ¡Que tengas un buen año haciendo crecer a la familia!
Azote de preguntas:
- Fetiche preferido: cuero y botas.
- Color preferido: azul.
- Comida preferida: Carrillera Ibérica al vino.
- Una prenda que no pueda faltar: Chaleco.
- Lo que más detesta: mentira.
- Que no haría bajo ningún concepto: crear conflictos.
- Lo que Ama: Humildad.
- Una Palabra que la defina: Generoso.
- Un bonito recuerdo bonito: un regalo de Navidad cuando mi madre no tenía dinero para comprarme.
- El amor de su vida: Mi pareja.
- ¿Cómo se ve de Mayor? Feliz por haber cumplido mis misiones en esta vida.
- Frase o lema personal: Lo importante no es el destino, sino todo el recorrido.
FOTOGRAFÍAS CEDIDAS POR ILBS