LAS PÍCARAS FRANCESITAS DE ROLAND CARRÉ – ARLETTE (1960)
Roland Carré fue un fotógrafo de los años 60, 70 y 80, especialmente conocido por su trabajo de fotoperiodismo y por sus retratos de artistas y personalidades de la época. Su obra, que había sido en gran parte olvidada, resurgió tras la recuperación de su archivo fotográfico, que se redescubrió en un mercado de antigüedades en Madrid. En esta serie de artículos, publicados en Tacones Altos, mostramos su lado más fetish.
Antes de cada sesión fotográfica, a Roland le gustaba entrevistar a la modelo para conocerla un poco (y, si tenía suerte, también para meterle mano un pelín).
Una de sus tretas favoritas era pedirle que le contase una historia o una fantasía sexy, para ponerla a punto. Y afortunadamente para nosotros, Roland tomaba copiosas notas, así que podemos ver cómo funcionaba su mente calenturienta.
Esto es lo que le contó Arlette: «Un día fui a buscar a mi novio cuando salía de su oficina. Sintiéndome pícara, llevaba puesta una gabardina y debajo solo liguero, medias y zapatos de tacón. Cuando al llegar a un bar mi novio trató de ayudarme a quitarme la gabardina, le susurré al oído que no podía quitármela y le dejé que mirase debajo. Había confiado en que hiciéramos unos rápido en algún rincón discreto, pero en lugar de eso se puso furioso y me dijo que me fuera de inmediato a casa a vestirme. Totalmente humillada me fui llorando a moco tendido. Me senté en un banco de un parque, tratando de serenarme, cuando un caballero se acercó a mí y me preguntó si podía hacer algo para animarme. No podía hablar porque aún sollozaba, así que, a modo de explicación, abrí mi gabardina. Me tomó de la mano, me llevó entre los matorrales y me dio el cariño que yo había estado buscando. Ese caballero ahora es mi esposo…»



