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ARNÉS DE BRAZOS: ¿Cómo se usa y qué precauciones se deben tomar?

El arnés de brazos (“armbinder” en inglés) es un elemento de bondage que se asemeja a un corsé con forma de bolsa, está pensado para inmovilizar totalmente los brazos del/de la sumis@ a su espalda.

El armbinder puede estar hecho de tela, de cuero, polipiel o incluso de látex. Su forma de empleo consiste en introducir dentro de la bolsa ambos brazos del/de la sub y hecho esto ceñir los cordones del corsé y/o las correas para inmovilizar por completo los brazos. Lo más usual es que los brazos sean aprisionados a la espalda del/de la sub. Muchos armbinder disponen de unos tirantes para los hombros que funcionan de anclajes para evitar que el armbinder se deslice o se afloje, obteniéndose de esta forma una total inmovilización de los brazos.

Algunos armbinder cuentan con cremalleras que facilitan su cierre y con puntos de amarre, como argollas o hebillas, para ser anclados a poleas, grilletes de pared u otros elementos usando cadenas o cuerdas. La inmovilización total de los brazos dejará al/a la sumis@ en un estado de absoluta indefensión, mientras esté restringid@ con el armbinder no deberemos dejarl@ sol@ bajo ningún concepto si existe peligro de caída, dado que con los brazos a la espalda las probabilidades de sufrir lesiones serias en caso de accidente son bastante altas.

No debemos olvidar que el armbinder ejerce una gran tensión en las articulaciones de los brazos y de los hombros, al obligarnos a adoptar una postura forzada y antinatural, por lo tanto debemos extremar las precauciones para prevenir luxaciones, esguinces y lesiones musculares.

Es una verdadera imprudencia forzar demasiado el armbinder hacia arriba si lo anclamos a una polea, dado que podríamos desencajar los hombros o incluso causar fracturas, y por supuesto el armbinder no es apto para realizar ningún tipo de suspensión usándolo de punto de apoyo.

Hacer que el/la sub use el armbinder por un tiempo prolongado puede deparar molestas agujetas, dolor de hombros y causar un entumecimiento prolongado de los brazos y/o tendinitis, por lo que no se recomienda usarlo por más de un par de horas seguidas. Después de quitarle el armbinder a nuestr@ sub una parte esencial del aftercare deberá consistir en un masaje de los brazos y de los hombros para descargar la tensión muscular acumulada durante la sesión, desentumecer la zona y prevenir secuelas indeseadas como calambres musculares y tortícolis.

 

Ilustración: takapiko

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