EL SADISMO DEL BDSM CASUAL
Soy una mujer dominante que eligió casarse con un hombre sumiso y formar una familia. Él y yo formamos parte del club BDSM de los veinticuatro siete y el romanticismo sado Ama – esclavo es una forma de entender nuestra vida sexual. Pero esa convivencia romántica bajo la cual he elegido desarrollar
RESPONSABILIDADES DE LA DÓMINA SOBRE LA EXCITACIÓN DE OTRA PERSONA
Leyendo un tema viejo en un foro BDSM, que se tuvo que cerrar por desacuerdos muy profundos en las respuestas, me quedaron muchas ganas de escribir sobre eso y también porque, muchas veces, la mujer Femdom parece que carga con la responsabilidad de entretener, excitar, lo que no le corresponde. Aclaro,
DOMINAR ES UNA FIESTA
Antes, porque hubo un antes en mi vida, yo no sabía que era una Dómina. No tenía acceso a la literatura correcta, ignoraba las enseñanzas de la Tigresa Blanca y desconocía las delicias de las prácticas amatorias del Femdom sádico. Pero ya había en mis relaciones sexuales algo que podría bautizar
LA DOMAINE ESEMAR – EL JUBILEO DE LAS REINAS EN EL BOSQUE
Esta vez, La Noche de las Reinas se trasladó a un lugar atípico y formidable en el norte del estado de Nueva York, en algún lugar por encima de la región de Adirondack, regada por el famoso río Hudson, perdida en el bosque
FEMDOM NO ES NI SERÁ MALESUM
Hace años que vengo siguiendo blogs y páginas Femdom y están en su gran mayoría compuestos de textos e imágenes centrados en el dolor, el castigo o la humillación de los sumisos al ser flagelados, sometidos a castidad, sissificados o sodomizados. Lo que más me llama la atención no son
BRINDO POR TU ORGULLO SUMISO
Uno de los temas más comunes tratados en los sitios web referidos al BDSM es la demanda de muchos hombres casados que desean ser iniciados en la dominación femenina por sus esposas. Nunca dejaré de agradecerles a estos valientes caballeros su contribución en la cruzada para sacar al sado de
DOMINACIÓN, PODER Y LIBERTAD: Un Tributo con tributo a nosotras, las Dominatrix.
El mundo evoluciona, las conversaciones sobre deseo, poder y placer se transforman, y en medio de todo, estamos nosotras: las ProDomme. No somos un misterio oscuro ni una fantasía lejana. Somos arquitectas de experiencias, guardianas del consentimiento y maestras en el arte de la entrega. Más allá de los estereotipos,